España marca el camino hacia una economía más humana
La aprobación de la Ley Integral de Impulso de la Economía Social en España representa mucho más que una actualización normativa: es una declaración de principios sobre el modelo de sociedad que se quiere construir. En un contexto global marcado por crisis económicas, sociales y ambientales, esta ley reafirma que poner a las personas en el centro no es solo un ideal, sino una decisión política y económica concreta.
España ha dado un paso firme al fortalecer su ecosistema de Economía Social, reconociendo su capacidad para generar empleo digno, cohesión territorial y resiliencia. La incorporación de innovaciones como las cooperativas de vivienda en cesión de uso, el impulso a las empresas de inserción y la apuesta por la digitalización y la igualdad reflejan una visión moderna, inclusiva y profundamente democrática.
Este avance no solo impacta a España. Envía una señal clara al mundo: es posible construir economías más justas, donde el crecimiento vaya de la mano con la equidad y el bienestar colectivo. En ese sentido, se alinea plenamente con los principios promovidos por la Organización de las Naciones Unidas, que reconoce la Economía Social y Solidaria como un pilar para el desarrollo sostenible.
Desde América Latina, y particularmente desde la República Dominicana, donde impulsamos con convicción la Economía Social como la tercera economía, este logro nos inspira y compromete aún más. Es una referencia concreta de cómo el diálogo, la articulación institucional y la voluntad política pueden traducirse en transformaciones reales.
Hoy más que nunca, el mundo necesita modelos económicos que generen valor sin dejar a nadie atrás. España ha demostrado que ese camino no solo es posible, sino urgente.
Yanio Concepción
Representante de América Latina ante el Foro Internacional de la Economía Social y Solidaria
